martes, 30 de mayo de 2017

El tablero de la vida

Soldados caídos
en batalla incruenta
con distinto ropaje
y un mismo final.

Proteger la corona
muriendo en el tablero,
hasta la última pieza
en tablas inconclusas.

Van cayendo
una tras otra,
blanca o negra
¡qué más da!

Y la Muerte
sella tu derrota,
con un "jaque mate"
proclama tu final.

Jugaste...
tu última partida.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La tiza

Los pies descalzos
las manitas frías.
Una tiza, unos trazos.
—"¡Niña!
¿No juegas a la rayuela?"
No, ella no juega.
Se acuna en el ragazo
de la madre dibujada
en el gélido suelo.
El miedo y la soledad
se alejan por un instante.
Y la dama fría,
la que nos lleva a todos,
se apiada y la arrulla
entre sus huesudos brazos.
La niña... sonríe.


viernes, 5 de mayo de 2017

la reja

La vida se escapaba entre las rejas
olvidando que no podía volar.
Anclado como estaba a la tierra
buscaba el calor de la libertad,
Engañando así al frío de la prisión
y a los barrotes inamovibles.

Testigos mudos del huir de su tiempo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Desconocido


El miedo se acrecienta
volviendo inmenso
lo mínimo.

Negras aves picotean
el temor del  hombre
y deshacen su fuerza.

Agazapado espera
y el mundo sucumbe.
Nada es, ante su propio yo.




Abandono


Un vacío la acompaña
Soledad, abandono… miedo.
Huesos expuestos al frió
de la ignorancia.

El tiempo la aleja
de la realidad.
El futuro es nunca.
Y ya no hay un ahora.

Perecerá
en ese mundo desconocido.
que la rodea, opresivo.
Sin salida.


Espera inmóvil.

jueves, 30 de marzo de 2017

Mariposa

Mariposa de alas prisioneras
ausente de tu vuelo
volviste a ser oruga.
Perdiendo el sol y el viento.
La libertad de elegir tu senda.

Ansías retornar al ser.
Y en el vacío callado
de la suave seda, cobijarte,
siendo crisálida de nuevo.
Olvidando que ataste tus alas,

Por un deseo no cumplido.

Eras

Eras brisa de mar.
Algas y arena.
Pluma blanca de gaviota.
Y negra pizarra.
Tímida flor silvestre
teñida de arrebol.
Eras ria, corredoira.
Marea y horizonte.
Eras una y fuiste todas.
El rocío en la madrugada.
La caricia en el atardecer.
Una suave luz.
que aleja la oscuridad.
Calma y serenidad.
Un preciso sextante.
Una estrella suspendida.

Eras, eres...


Sobreviviente

Fríos golpes
de rudo invierno
la llevaron al infierno.
Y probó en su piel.
El frío también quema.

Aprende y renace
lejos de su opresor.
Sortea los escombros
que dejó el pasado.
Grita su vuelta a la vida.


jueves, 16 de marzo de 2017

Oscuras golondrinas


Ya no hay golondrinas
en mi ventana.
Ni revoloteos ruidosos
de batir de alas.
Sólo el arrullo de aquellas
que interesadas
buscan un refugio
en mi cornisa.
Añoro el vuelo nervioso
rápido y certero
de sus estelas bicolor.
Esa búsqueda, ese afán,
sin dar nada por perdido.
No, ya no hay golondrinas
en mi ventana.
Y mi amor, como los arrullos,
busca interesado,
otro corazón que lo cobije.


¿Hay honor en la muerte?



Qué ingrata es la vida
cuando hasta ellos,
los pájaros del caos
te abandonan.

Desistir de la lucha
e ir hacia el final
convencido.
Sin otra salida.

Rendirse al destino
no buscado
pero maldiciendo
su juego.

Acabar,
y pagar con sangre
las deudas de otros.
Los cobardes…

El filo amigo
el frió que quema,
testigo mudo y cómplice

del ocaso del guerrero.

En acto de servicio



El ropaje destrozado,
los huesos rotos.
Servidor del mal amo,
hasta la propia muerte.

Proteger al tirano
con el débil cuerpo.
Sufrir los embates
del frío, estoico.

Sin una queja
doblegar el cuerpo.
Someterse
al capricho ilógico.

Y acabar tirado,
olvidado y roto
Como trasto inútil.
Lo que eres.