lunes, 2 de abril de 2018

La negación de lo evidente

Me niego dardo la espalda
al reflejo de la certeza.
Me ignoro. Me refugio
en la forma del seno.
Pero no nazco, perezco.
Y mientras, sobrevivo.

Cuando cae la lluvua

La piel marca las cicatrices con sangre.
Y aún secas queda su tenue rastro.
Las que no se ven, sangran más tiempo.
Duran una vida tras otra. Tuya y ajena.
Otro dolor no cura ese dolor.
La venganza, como el siguiente clavo...
Sólo ahonda la herida

martes, 23 de enero de 2018

Sueños

Sueño con la luna.
A veces se queda callada,
se vuelve oscura.

O responde a mis sueños.
Y me sonríe
con labios plateados.

Nunca es igual.
Pocas veces la misma.
Cada noche, distinta.

Y se llena, se vacía.
Blanca, azul, roja, negra.
Parecida. Diferente.

Me desvela el misterio
de sus oquedades.
Tan profundas, tan secretas.

Y se cubre con noches
eternas y frías.
Donde nadie la ve.

Y yo...
yo sueño con la luna.

martes, 30 de mayo de 2017

El tablero de la vida

Soldados caídos
en batalla incruenta
con distinto ropaje
y un mismo final.

Proteger la corona
muriendo en el tablero,
hasta la última pieza
en tablas inconclusas.

Van cayendo
una tras otra,
blanca o negra
¡qué más da!

Y la Muerte
sella tu derrota,
con un "jaque mate"
proclama tu final.

Jugaste...
tu última partida.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La tiza

Los pies descalzos
las manitas frías.
Una tiza, unos trazos.
—"¡Niña!
¿No juegas a la rayuela?"
No, ella no juega.
Se acuna en el ragazo
de la madre dibujada
en el gélido suelo.
El miedo y la soledad
se alejan por un instante.
Y la dama fría,
la que nos lleva a todos,
se apiada y la arrulla
entre sus huesudos brazos.
La niña... sonríe.


viernes, 5 de mayo de 2017

la reja

La vida se escapaba entre las rejas
olvidando que no podía volar.
Anclado como estaba a la tierra
buscaba el calor de la libertad,
Engañando así al frío de la prisión
y a los barrotes inamovibles.

Testigos mudos del huir de su tiempo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Desconocido


El miedo se acrecienta
volviendo inmenso
lo mínimo.

Negras aves picotean
el temor del  hombre
y deshacen su fuerza.

Agazapado espera
y el mundo sucumbe.
Nada es, ante su propio yo.